1. Stéréoscope (4:18)
2. Labyrinthe (4:56)
3. An Happy Child (3:26)
4. Cercles (3:57)
5. Cécile Seule (2:27)
6. Portée Disparue (3:35)
7. Bangkok (4:33)
8. Cortège (5:03)
9. Neuf Et Demi (2:32)
10. Nostalgia (2:04)
11. Hallucinose (2:11)
12. Sylvie Et Les Américains (4:41)
13. Illusion Désillusion (2:24)
País: Francia
Publicado: 2009
Género: Jazz
Stephan Oliva: piano, composición
Jean-Pierre Jullian: batería
Claude Tchamitchian: contrabajo
El 30 de septiembre de 1990, Gérard de Haro grabó a Stephan Oliva en trío con Claude Tchamitchian y Jean-Pierre Jullian en su entonces anónimo estudio, aún no conocido como La Buissonne. Stephan produjo él mismo este álbum debut. Aquella ocasión marcó el inicio de una larga y sólida amistad entre estos cuatro artistas: Gérard fue ingeniero de sonido en trece de los dieciséis álbumes que Stephan grabó bajo su propio nombre, y Stephan también participó en varias de las aventuras de Tchamitchian con Lousadzak, además de ser pianista en los maravillosos álbumes de inspiración sureña que Jullian grabó para el sello Émouvance (casualmente, el sello del bajista). Todos ellos fueron grabados por Gérard. En otoño de 1991, la grabación se publicó en el prestigioso sello OWL de Jean-Jacques Pussiau. La opinión fue unánime: tanto el público como la prensa aclamaron a este nuevo músico y su singular universo poético. En 2008, Jean-Pierre Jullian trabajaba en un proyecto de oratorio, así como en una creación para siete músicos y dos bailarines sobre el nacimiento del sol y la luna, basada en leyendas de los nativos americanos.
Por su parte, Claude Tchamitchian exploraba sus propios orígenes en dúos y tríos con Gagik Mouradian y Bijan Chemirani, al tiempo que participaba en las nuevas direcciones que el trío y el Megaocteto de Andy Emler estaban tomando en ese momento.
Stephan Oliva realizó una gira en solitario con su proyecto sobre la música de cine de Bernard Herrmann, mientras continuaba explorando los orígenes de la música afroamericana con François Raulin. También quería volver a la fórmula de trío con bajo y batería (la última vez que había tocado así fue en 2001 con Bruno Chevillon y Paul Motian), así que la sugerencia de reunir al trío de nuevo fue una decisión natural, sobre todo después de que otro viejo amigo, Marc Thouvenot, le diera un empujón ofreciéndose como coproductor. Stephan compuso un nuevo repertorio y reorquestó algunos temas, y luego intentó averiguar cuándo estaría disponible el estudio. En ese momento, no tenía ni idea de cómo iba a lanzar el disco al mercado. ¿Qué podría haber sido más natural, entonces, que la sugerencia de Gerard de que la producción se publicara en su sello?
¡Dieciocho años después de aquel primer encuentro trascendental!
